Nuestra Ser de Luz María Feve se preparó con Culturas Indígenas para desarrollar y perfeccionar sus Dones de Sanación y Limpiezas Energéticas, logrando desempeñarlo con excelencia. Además, a lo largo de más de 30 años, adquirió conocimientos valiosos trabajando con innumerables familias que poseen diversos Dones de Sanación y de limpiezas energéticas negativas.
También cursó la Licenciatura en Naturopatía, una disciplina de Medicina Alternativa, para complementar sus habilidades y enriquecer su Don de manera más integral y efectivad.
Don de Dios
Don de Cristo
Don del Espíritu Santo
María Feve nació con el Don otorgado por Dios para Sanar y, con el paso del tiempo, a través de la Obediencia y la Fe, se preparó para recibir también el Don del Espíritu Santo. Es por esta razón que sus Dones, como Sanadora Divina y Ser de Luz, se asemejan al Don de Cristo.
No solo tiene la capacidad de Sanar el Aura y la Energía Almática y Física, sino que también ha sido Bendecida con la habilidad de Transmitir Luz Divina desde su cuerpo al cuerpo del consultante, absorbiendo poco a poco la enfermedad para facilitar la Sanación; así también ella recibe de Dios la Guía y pasos a seguir para ayudar a las personas a liberarse de trabajos energético negativos de cualquier índole.
Encuentra respuestas a las dudas más comunes.
En cada sesión de Sanación Espiritual, María Feve, como Ser de Luz, actúa como un Canal Divino, permitiendo que la Energía Curativa de Dios fluya hacia el paciente. Su trabajo comienza con la colocación de sus manos sobre el cuerpo del consultante, siguiendo siempre la guía que recibe del Espíritu Santo. Su Conexión Espiritual es tan profunda que los movimiento de sus manos son dirigidos por esta fuerza Divina.
Durante la terapia, María Feve utiliza Oraciones específicas que el Espíritu Santo le revela, adaptándolas a las necesidades particulares de cada persona. Con sus manos, transfiere Energía Sanadora hacia los puntos que requieren atención, y si es necesario absorbe dolencias o molestias físicas, de acuerdo a las indicaciones Divinas que le son transmitidas durante la sesión de Sanación Divina.
El propósito de María Feve en estas sesiones es brindar alivio a dolores crónicos, reducir molestias físicas y emocionales, y restaurar el Equilibrio Energético del consultante. A través de su Conexión con la Divinidad, deja impregnada la Luz Divina en el cuerpo del paciente, promoviendo una sanación profunda que no solo alivia, sino que también transforma, ayudando al consultante a reconectar con su Bienestar Espiritual, físico y emocional.
El Don de Sanación no se manifiesta por la necesidad del paciente, ni fluye de la persona que realiza la sanación. El poder para sanar proviene únicamente de Dios: Jehová, Rapha, el Señor nuestro Sanador.
Cuando una persona recibe el don de sanar, tiene la responsabilidad de estudiarlo, prepararse de la mejor manera posible y servir a Dios sanando a otros. De esta forma agradece y honra el don recibido del cielo y da a Dios todo el honor y la gloria.
No, no funciona de esa manera. María Feve aclara que ella no garantiza la sanación de ninguna enfermedad, ya que su labor depende completamente de la Voluntad de Dios. Su papel es ayudar al consultante o paciente únicamente si Dios se lo permite.
Antes de iniciar el tratamiento con el paciente, María realiza un ayuno espiritual de 24 horas, un proceso en el que busca recibir la Guía Divina. Durante este tiempo, siente en su cuerpo si la respuesta es positiva o negativa. Si percibe que debe proceder, le comunica al paciente lo siguiente:
"No te garantizo que te sanes, ya que eso depende de Dios. Si Él decide sanarte, dale Honor, Gloria y Gratitud a Él. Él solo me está utilizando a mí como un canal para aliviar tus dolencias, agradécele a Dios, y dale todo el Honor y la Gloria a Él."
Sí, María Feve aclara que la terapia con un Ser de Luz, por si sola, no es suficiente. Dios pide que los pacientes complementen este proceso con oración, no porque Él necesite que se lo pidan, sino porque es el ser humano quien necesita de Dios para encontrar fortaleza y guía.
María Feve enfatiza que si Dios desea que el consultante sane, así será, y si no, también hay un Propósito Divino detrás de ello. Asimismo, insiste en que el consultante no debe abandonar su tratamiento alopático, incluso si experimenta cambios reales y significativos en su salud gracias a las Terapias de Luz Divina.
1.- Agudiza el Discernimiento
El ayuno debilita los deseos carnales (comida, distracciones) y afina tu espíritu para escuchar a Dios con claridad.
Daniel ayunó 21 días y recibió visión angelical (Daniel 10:12)
2.- Fortalece la Autoridad Espiritual
Jesús venció a Satanás después de 40 días de ayuno (Mateo 4).
El ayuno te alinea con el Poder de Dios, no con tu fuerza humana.
3.- Rompe Resistencia Demoníaca
"Pero este género no sale sino con Oración y Ayuno" (Marcos 9:29)
Jesús dijo esto después de que sus discípulos no pudieron expulsar un demonio de un muchacho.
Daniel ayunó 21 días, orando por su pueblo y recibió estas palabras del ángel:
"No temas, Daniel, porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido." (Daniel 10:12)
"Mas el príncipe del reino de Persia (demonio territorial de alto rango) se puso contra mí veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia." (Daniel 10:13)
"Él me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, he aquí que vendrá el príncipe de Grecia." (Daniel 10:20)
El ayuno de Daniel debilitó fuerzas demoníacas que bloqueaban la respuesta Divina y ganó la batalla Espiritual invisible. Los ángeles libran guerras en lo visible, mientras nosotros los humanos Oramos y Ayunamos.
4.- Prepara para Intercesión Efectiva
El Ayuno limpia el Corazón (Salmo 35:13) y te hace más efectivo en guerra espiritual.
Cuando María Feve ayuna por ti, no solo pide por ti, sino que declara con Autoridad que enfermedades y opresiones deben irse en el nombre de Jesús.
"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes" (Efesios 6:12).
Nuestras batallas más profundas no son contra personas o circunstancias físicas, sino contra fuerzas espirituales de maldad organizadas en jerarquías demoníacas.
1.- Principados: Demonios de alto rango que influyen en naciones.
"El príncipe del Reino de Persia" (Daniel 10:13): Un principado que resistió al ángel enviado a Daniel.
"Príncipe de Grecia" (Daniel 10:20): Un espíritu territorial que se levantaría después del de Persia.
"Príncipe de Tiro" (Ezequiel 28:2): Figura humana influenciada por un poder demoníaco.
2.- Potestades: Autoridades espirituales que controlan sistemas de maldad.
Faraón (instrumento de estas potestades) oprimía a Israel (Éxodo 9:13-16)
Mensaje de Dios a Faraón:
"Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra." (Éxodo 9:16)
"Ejecutaré mis juicios contra todos los Dioses de Egipto, yo Jehová" (Éxodo 12:12)
3.- Gobernadores de las tinieblas:
"En los cuales el dios de este siglo (Satanás) cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios." (2 Corintios 4:4)
4.- Huestes espirituales de maldad: Ejércitos demoníacos que atacan individuos.
Legión de demonios (Marcos 5:9): Espíritus inmundos que atormentaban al hombre de Gadara.
Se encargan de generar adicciones, depresiones, maldiciones generacionales... Su objetivo es causar enfermedades, autodestrucción, corrupción, engaño masivo, opresión sistémica, etc.
Éxodo 20:5-6
“Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamiento”.
Pecado de Adulterio del Rey David con Betsabé
"Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa…” 2 Samuel 12:10-14 (Profecía de Natán)
Consecuencias generacionales de los Hijos del Rey:
Formas de romper consecuencias generacionales.
“¿Le han dicho que su enfermedad no tiene cura? ¿Qué el dolor es para siempre’?
La verdad es que su cuerpo escucha a su alma… y si su alma está herida, su cuerpo grita.
Yo no soy médica, ni psicóloga. Soy un *Canal de Luz Divina, y mi misión es ayudarle a recordar que *Dios puso en usted el Poder de Sanar y solo con una pequeña chispa de mí*.
¿Quién le dijo que estaba solo en este camino de dolor?
Permítame orar, ayunar y meditar por usted para que obtenga paz interior, claridad, transformación personal, salud física, mental, psicológica, psíquica, emocional, energética, espiritual, material, financiera, disciplina espiritual, conexión con Dios y con usted mismo, guiada por la fe.